Declaración medioambiental

Al diseñar viajes, soy consciente de que solo el turismo sostenible puede asegurar el futuro de los viajes y que deben tener un caracter integral.

Para mí es una evidencia que todos los viajes que ofrezco y sus servicios sean ecológicamente justificables y se caractericen por la responsabilidad social. En cada viaje tratamos de proteger las condiciones ambientales y la situación sociocultural originaria de Andalucía y, si es posible, incluso promoverla:

 

El alojamiento es el mismo durante toda la estancia. Esto contribuye significativamente a la conservación de recursos, ya que los apartamentos se usan más tiempo y no es necesario limpiar y lavar todo (ropa de cama y toallas).

Además, los propietarios residen en el mismo pueblo, es decir, se benefician directamente del turismo en su región, que es una importante fuente de ingresos, especialmente para la población rural. No existen reservas en cadenas hoteleras.

Lo mismo ocurre con los restaurantes: son pequeños restaurantes típicos de la región que prefieren la cocina local y cuyos dueños viven en el lugar. La elección de los alimentos también ayuda a preservar el medio ambiente. Por ejemplo, no se ofrecen animales en peligro de extinción (por ejemplo atún) para las comidas que están incluidas en los servicios.

Por supuesto, no hay platos de plástico u otros artículos desechables, ni frutas en bandejas de plástico en los picnics.

 

A través de mi compromiso personal con la protección del medio ambiente y el grupo ambiental local, conozco los problemas en el sitio y puedo abordarlos específicamente y así contribuir a una mejor comprensión del lugar.

En el viaje "El arte y el sonido del mar", que tiene más contenido cultural, siempre trato de dar a conocer lo mejor de las costumbres y diferencias de mentalidad. Después de algunas zonas de Grecia, Andalucía sigue siendo la región más tradicional de Europa. Es mi responsabilidad tematizar esta estructura sociocultural. Con esto en mente, espero que los participantes no solo logren su objetivo geográfico, sino también su objetivo espiritual de aprender a comprender mejor a la población nativa.

 

El transporte local es mínimo en todos los viajes (en Castellar incluso es nulo). El clásico viaje en el que se conduce durante horas de un atractivo túristico a otro, no tiene lugar aquí. Nos limitamos a una región particularmente hermosa y la exploramos intensamente.

 

Las llegadas siguen siendo un punto débil, mientras se realizan en avión desde las grandes urbes de toda España. Pero me gustaría llamar la atención sobre la alternativa de venir en tren. Con esta variante ecológica, puedes considerar el viaje en trén ya como parte del viaje y hacer una escala en una ciudad interesante. La situación de los trenes a Andalucia esta mejorando: hay un AVE que tarda 5horas y 45 minutos desde Barcelona a Málaga (por 77€). 

La posibilidad de una extensión individual del viaje también mejora la huella ecológica del transporte.